Qué es la bio+

En el Centro de bioenergética Mayéutika hemos creado un método propio: la bioenergética transpersonal y no dual o simplemente bio+.
Hablamos de no dual (de no-separación) en el mismo sentido de las tradiciones ancestrales de la humanidad, que en clave terapéutica occidental encuentra en la psicología transpersonal la concepción unitaria de individuo y totalidad, y en la bioenergética la concepción unitaria de cuerpo y mente.

Como aportes de nuestro método podemos destacar:
– una metodología propia basada en acompañar la vida, la tarea del mayeuta,
– la creación y desarrollo del masaje bioenergético profundo, principal herramienta de las consultas,
– el trabajo en intensivos grupales vivenciales,

Dirigida hacia:
– una transformación humana hacia nuestro auténtico uno mismo,
– la apertura hacia recuperar el sentido de la vida y desplegar el potencial humano.

Nuestra metodología terapéutica se basa en una confianza en que la vida sabe. Como nos enseñan las tradiciones espirituales hay una sabiduría que nos trasciende. Entendemos el acto terapéutico como un acto creativo que sucede, más que hacerlo el terapeuta. Gracias al conocimiento adquirido pero sobre todo al desarrollo de la sensibilidad y a una actitud de apertura ante lo que ocurre, el terapeuta puede reconocer e interactuar con lo que está sucediendo.

Se trata de una visión terapéutica que no está centrada en eliminar síntomas, sino en estimular la participación activa y profunda en el propio proceso vital. No pretendemos una vida sana en el sentido de estar bien, sino que la persona se sienta cada vez más viva, perciba la vida de una manera más amplia, intensa y sutil, a nivel mental, energético y emocional, y encuentre recursos para poder vivir desde otro lugar, recupere el sentido espiritual y el sentido profundo de vida, reconecte con la fuente de todo.

Con lo que más trabajamos en realidad es con nuestra propia experiencia como seres humanos, nuestra propia trayectoria vital, y con haber vivido personalmente (buena parte de) esos procesos antes de acompañar a otras personas. En efecto, sólo podemos acompañar a otros si ya hemos vivido esa experiencia. Decimos esto con total conciencia del hecho de que mientras como terapeutas sigamos acompañando a personas, todavía hay cosas en nosotros que tienen que ser reconocidas, amadas, sanadas. Que las personas vienen a nosotros no sólo por sanar cosas o fluir más con la vida, sino también para que nosotros mismos como terapeutas sigamos nuestro proceso humano de reconocimiento. Trabajamos con seres humanos, no con síntomas ni cuadros clínicos, tampoco con esquemas a aplicar. La escucha, la sensibilidad y la resonancia entre el terapeuta y la persona a la que acompañamos son nuestras herramientas fundamentales.